Visítanos

Lugar y gente:

Geografía:

Posiblemente, Odieta es uno de los valles menos conocidos de la Navarra Cantábrica, tal vez, porque todo el protagonismo lo tenga el de Baztan y el vecino Valle de Ultzama; por esto al descubrirlo, la sorpresa invade al caminante y agrada en toda su majestuosidad.

El Valle de Odieta, localizado al sur de la merindad se compone de los pueblos de Anocibar/Anotzibar, Ciaurriz/Ziaurritz, Gascue/Gaskue, Guelbenzu/Gelbentzu, Guendulain/Gendulain, Latasa, Ostiz/Ostitz y Ripa/Erripa (la capital).

Limita al norte con el Valle de Ultzama, al sur con los de Olaibar y Ezcabarte, con el Valle de Anué al este y con el de Atez al oeste.

El río Ultzama lo cruza de noroeste a sureste señalando tres porciones; la central, más llana y próxima al río y los montes del noreste que lo separan del Valle de Anué y de la Cuenca del río Mediano, y del suroeste, donde se dan las mayores alturas (Aldaun, 914 metros).

El acceso a este valle se puede realizar desde Pamplona por la N-121A dirección Francia, cogiendo el desvío a la izquierda en Ostitz por la NA-411 remontando el río Ultzama.

Desde Donosti cogiendo el desvío en Urritza dirección Ostitz-Lizaso por la carretera NA-411; desde Pamplona por Marcalain NA-4100 hasta Gaskue. Los puntos limítrofes desde estos puntos son Ostitz, Latasa, Gaskue.

Fuente: Nafarroako Toponimia eta mapagintza. Toponimia y cartografía de Navarra. Atez-Odieta-Olaibar.

Naturaleza:

El clima del Valle de Odieta es de tipo subatlántico. Vegetación autóctona típica de la zona y del clima. Queda incluida en la Navarra húmeda de hayedos en las montañas, por encima de 600 metros y robledales en las partes bajas y en los fondos del valle.

La repoblación forestal afectó a 152 hectáreas y se hizo principalmente con pino laricio de Austria.

De las 2.410 hectáreas del término, aproximadamente la mitad están ocupadas por bosque y arbolado (1.149 hectáreas) repartiéndose la otra mitad entre pastos (969 hectáreas) y cultivos que en 1984 eran principalmente forrajes, cereales, patatas y hortalizas, así como algunos viñedos. Poco a poco, estos cultivos han ido cayendo en el abandono, aunque todavía se cultiva maíz en algunos pueblos.

La ganadería en su época tuvo gran relevancia, hoy en día, solamente se limitan a unas pocas granjas que se dedican a la gran explotación de vacuno de leche. Menor importancia tienen las pequeñas explotaciones de vacuno de carne, caballar u ovino, solamente unos centenares que se distribuyen por el valle.

El interés geológico de esta zona se caracteriza por los sustratos minerales que componen este relieve y las formaciones que en ellas se dan. Se componen principalmente de flysch oceánico a margas-calizas, como se puede observar en el anticlinal entre Ziaurritz y Gaskue.

Desde el año 2007, el Valle de Odieta cuenta con unos paneles informativos en cada pueblo del Valle donde se indican los senderos que comunican los pueblos. Son senderos sencillos y fáciles de recorrer ya que no entrañan ninguna dificultad.

Historia:

El nombre del municipio ha venido transmitiéndose desde el siglo XII, sin más variación que la puramente accidental de “Val de Hodieta”. El término “Odieta” que da nombre a este valle significa “barranco” o “estrechamiento” referido a un río.

Escasas son las noticias históricas referentes al Valle. Se sabe que los hospitalarios de San Juan de Jerusalén y la Catedral de Pamplona poseyeron a lo largo de la Edad Media distintas heredades en los términos de Anotzibar, Ziaurritz, Gaskue, Ostitz y Erripa.

En el año 957, el Rey García Sánchez I dio la Iglesia de la Santa Cruz de Ziaurritz al Monasterio de San Millán de la Cogolla y en 1071 es el monasterio de San Miguel de Erripa el que se une a San Salvador de Leire.

De los dos palacios Cabo de Armería con que contaba el Valle, el de Ziaurritz y el de Ripa, solamente éste último se mantiene en pie, en tanto que del de Ziaurritz nada ha quedado. Únicamente se conserva en todo el término una ermita abierta al culto, la de San Urbano. Ya no es así, en la de San Pedro de Anotzibar y en la de San Juan Xan de Erripa-Gendulain, que sólo restan parte de los muros perimetrales debido a un incendio ocurrido hace varios años.

Sancho el Sabio concedió fuero al vecindario, regulando las pechas y tributos que debían abonar al erario regio los “villanos propios” por diferentes conceptos, los “assaderos” pro cena, las mujeres viudas, los villanos solariegos, los villanos estantes en villas encartadas fuera del valle pero con posesiones en él, y los “escusatos” propiedad de infanzones.

Con motivo de la elección de un rector de Guelbenzu, los vecinos propusieron dos candidatos llamados Juan de Erripa y Juan de Gaskue. Intervinieron los tribunales de la diócesis en la solución del caso y durante el proceso, ambos candidatos se descalificaron mutuamente. Gaskue aportó en sus acusaciones un dato de interés histórico sobre el punto donde tuvo lugar el asalto al ejército del rey Juan de Albret en diciembre de 1512.

Tradicionalmente, ha venido diciéndose que, la retaguardia, donde iban las doce piezas de artillería, arrastradas por alemanes y franceses y ocupadas por los guipuzcoanos, había tenido lugar en el puerto de Belate, por donde penosamente trataban de ganar la frontera tras el fracasado intento de reconquistar Pamplona y el reino.

Según Juan de Gaskue, el incidente tuvo lugar en el paraje llamado Garragana, en el monte Orín u Ocín y en él participó activamente Juan de Erripa, capitaneando a un grupo de hombres que tomaron parte en la matanza de alemanes y franceses, distribuyéndose el botín obtenido. Según esta noticia, la acción militar tuvo lugar en terreno del Valle de Odieta, y en paraje próximo al lugar de Erripa.

Como en otros valles navarros, durante el Antiguo Régimen el nuestro se gobernó por un diputado general, y cada pueblo por medio de su propio regidor. A principios del siglo actual había tres molinos harineros (Latasa, Erripa-Gendulain y Ziaurritz).

Arte:

ANOTZIBAR:

  • Parroquia de Santo Tomás: Esta iglesia se llevó a cabo hacia 1832, aunque contiene elementos que responden a modelos anteriores, difundidos desde época barroca. De una de las paredes cuelga un crucificado (123×144) barroco del siglo XVII y en ese mismo lado un nicho acoge un retablo de la Inmaculada de la primera mitada del siglo XVII. El Retablo Mayor es romanista de fines del siglo XVI.
  • Arquitectura Civil: Destacan Casa Xiltrorena, un gran edificio cúbico de tres niveles, el primero de los cuales es de sillar. El doble alero de madera queda interrumpido por una buhardilla central. Y Casa Zalbatorena, del siglo XVII, de fachada de sillar, un hermoso bloque de grandes dimensiones en cuatro alturas. En la primera de ellas dispone de una puerta con arco semicircular enmarcado por pilastras casetonadas que soportan un frontón triangular abierto.

ZIAURRITZ:

  • Parroquia de Santa Catalina de Alejandría: Si bien el origen parece ser medieval, así lo atestigua el único vestigo conservado de la época, la pila bautismal; los elementos constructivos más antiguos que conserva el edificio, el tramo y la bóveda de la cabecera remiten hasta el siglo XVI. Posteriormente, se realizaron reformas en los siglos XVII y XIX y fue restaurada en 1961.
  • Arquitectura Civil: Junto a la parroquia, se levanta el palacio, Casa Jauregia, un bloque con fachada de tendencia horizontal y tejado a cuatro aguas. Entre el segundo y el tercer nivel luce un escudo del siglo XIX con yelmo por timbre y dos bandas terciadas en el campo acompañada por la inscripción: “El Palacio de Ciaurriz”.

GASKUE:

  • Parroquia de San Esteban: Este edificio responde al tipo de iglesia rural del gótico tardio, contruida ya avanzado el siglo XVI. Destaca la portada del siglo XVII, en forma de medio punto entre dos columnas dóricas, protegida por un pórtico de gran tamaño y original disposición a dos aguas.
    El retablo data del siglo XVII, y probablemente procede del Convento del Carmen de Pamplona según indica el escudo que lleva en las columnas.
  • Ermita de San Urbano: A dos o tres kilómetros del pueblo se encuentra esta ermita barroca del siglo XVIII, cuya planta de cruz latina se organiza en una nave de cuatro tramos, crucero de brazos rectos y cabecera igualmente recta. El retablo es neogótico del siglo XX cuyas esculturas son también modernas salvo la talla de San Urbano, barroca popular.

GELBENTZU:

  • Parroquia de San Juan Evangelista: El origen de esta iglesia rural puede situarse en el siglo XVI, puesto que el elemento contructivo más antiguo que conserva es la bóveda de la cabecera, con los restos de la primitiva sacristía pertenecientes a esta época. Posteriormente, ha sufrido remodelaciones que le confirieron su aspecto definitivo. El retablo mayor es una obra barroca del siglo XVII y reformada en el siglo XIX, momento al que pertenece la policromía neoclásica que lo recubre imitando mármoles.
  • Arquitectura Civil: Destacan Casa Erregerena, que lleva un horno de pan adosado y un escudo recocó de la segunda mitad del siglo XVIII y Casa Gillentrorena, con fachada del buen sillar y organizada en tres niveles.

LATASA:

  • Parroquia de San Martín de Tours: El actual templo del siglo XVI, fue erigido probablemente sobre otro románico, del que sólo se conserva un arco fajón en el tramo de los pies y la pila bautismal. El pórtico protege la portada barroca, del siglo XVII semejante a la parroquia de Gaskue. El retablo mayor es de la segunda mitad del siglo XVII, aunque reformada posteriormente como atestigua la policromía neoclásica que imita mármoles.
  • Arquitectura Civil: Abundan las casas que siguen la tipología de la zona con sus fachadas enlucidas de tres niveles como Casa Apezenea y Casa Amarreko que presenta dos portalones de arco semicircular.

OSTITZ:

  • Parroquia de San Juan Bautista: Este edificio se ajusta al tipo de iglesia rural, protogótica que prolifera hacia el año 1200, aunque en el siglo XVI experimentó la remodelación de la cabecera como indican sus elementos constructivos. La talla de San Juan Bautista es renacentista del segundo tercio del siglo XVI, de estilo muy popular y en el prebisterio se empotra un sagrario de piedra del siglo XVI en forma de arco.
  • Arquitectura civil: En la calle principal se alinean varios edificios del siglo XVI. Destacan Casa Iriartea de época tardomedieval, formada de tres niveles de sillar y Casa Gartxotena, un gran bloque de sillar de comienzos del siglo XVI, aunque muy reformada.

ERRIPA-GENDULAIN:

  • Parroquia de San Martín de Tours: Tiene un origen medieval, conservándose un fajón apuntado en el tramo de los pies y la antigua portada en forma de arco de medio punto, característica de un período protogótico, de hacia 1200. El templo experimentó una importante reforma en el siglo XVI, y las remodelaciones continuaron en el barroco con la apertura de una nueva puerta que sustituyó a la medieval. El retablo mayor barroco, pertenece a la primera mitad del siglo XVII.
  • Arquitectura Civil: En general, predominan las construcciones de gran empaque muy arregladas con fachadas enlucidas de tres niveles, portalones de medio punto y tejados a dos aguas.

Fuente: Catálogo monumental de Navarra V. Merindad de Pamplona.

Euskera:

Un sacerdote nacido en Latasa (Odieta), de nombre Sancho de Elso, escribió un catecismo en castellano y euskara, hasta el momento no localizado, con el que pasó a la historia por ser el primer navarro peninsular en escribir en lengua vasca. Lo publicó en 1561, y tenemos noticias de su título, lugar de impresión y año, gracias a un inventario de libros, aunque no se ha encontrado ningún ejemplar.

Por tanto, el valle de Odieta tiene el honor de ser la cuna de este sacerdote que se sitúa entre los dos escritores más antiguos en lengua vasca (Etxepare), su obra se publicó en 1545 y Joanes de Leizarraga cuya obra principal está publicada en (1571).

Si nos remontamos a 1904, comprobamos que en una guía eclesiástica hecha por el Obispado de Pamplona, se hacía una pregunta: ¿se habla vasco?, y en el Arciprestazgo de Anué que comprendía los Valles de Ultzama, Anué, Odieta, Atez, Xulapain/Juslapeña y Olaibar, la respuesta es afirmativa.

Según Yrigaray, sabemos que más tarde en 1935, todos estos valles eran euskaldunes.

En Odieta, en los años 1860-1870 había 633 habitantes, de los cuales 590 hablaban en euskera, es decir, el 90%. La pérdida del euskera, por tanto, es del siglo XX.

Al habla vasca de los Valles de Ultzama, Basaburua Mayor, Atez, Imotz, Anué y Lantz los estudiosos del euskera la denominaron “dialecto de Ultzama” o “variedad de Lizaso”, que deriva del dialecto Alto-navarro septentrional.

En realidad, el euskera de Odieta y de Xulapain/Juslapeña pertenece al agonizante dialecto alto-navarro meridional, el que más espacio ocupaba hace unos años, extendido por la montaña navarra, los Valles Pirenaicos y la Navarra Media.

La industrialización navarra de la década de los 60 trajo consigo un verdadero éxodo rural hacia las fábricas de las ciudades. Esta despoblación afectó principalmente a jóvenes y mujeres. Esta despoblación, indudablemente, afectó también al euskera.

Pero hay otras causas. J.M. Satrustegi, estudioso del euskera y miembro de Euskaltzaindia, señalaba hace unos años “Pueden ser múltiples las causas que han provocado esta situación, pero nos atrevemos a señalar la sacudida vertebral del 36 como punto de partida negativo que provocó una serie de reacciones en cadena que, en este caso, mantienen activo su impulso demoledor”.

En el Valle de Odieta ha sido muy fuerte la influencia ejercida por la capital, lugar a donde se ha desplazado la gente habitualmente. La castellanización de este valle es un hecho. Según datos de 1972, el euskera estaba reservado para personas de más de 60 años, que lo practicaban en contadas ocasiones.

En 1935, en Odieta habrá 677 habitantes, euskaldunes 203, sin embargo en 1972, habría 352 habitantes, de los cuales sólo eran euskaldunes 37. (1*).

Recogemos ahora unas palabras que aparecen en una investigación sociolingüística realizada por Euskaltzaindia el año 1979: “Los primeros vestigios de pérdida en Ultzama, Atetz y Odieta comienzan a percibirse durante la última guerra. Todavía se conservan algunos sitios donde el euskera aparece como predominante. En Lantz y en el valle de Anue el retroceso comenzó antes y la presencia del euskera es más débil (EUSKALTZAINDIA 1979:49).

Volviendo a la época actual, los datos más recientes de que disponemos, por un lado para conocer cantidades y proporciones de esos dos años, y por otro para detectar la evolución entre los dos periodos de medición. Así pues, según el censo de 1996 en Odieta contaba con 324 habitantes de los cuales 79 (24%) eran euskaldunes y 70 (22%) cuasi-euskaldunes; el resto, 175 (54%), erdaldunes. En el año 2001 el número de habitantes es de 318, 81 euskaldunes (bilingües) 75 cuasi-euskaldunes y, por tanto, 162 erdaldunes.

Conocimientos del euskera en Odieta
Año Habitantes Entiende euskera Habla euskera Lee euskera Escribe euskera
1996 324

Bien: 102 habitantes (31,5%).

Con dificultad: 47 habitantes (14,5%).

Bien: 79 habitantes (24,4%).

Con dificultad: 54 habitantes (16,7%).

Bien: 68 habitantes (21%).

Con dificultad: 33 habitantes (10,2%).

Bien: 62 habitantes (19,1%).

Con dificultad: 34 habitantes (10,5%).

2001 318

Bien: 86 habitantes (27%).

Con dificultad: 68 habitantes (21%).

Bien: 81 habitantes (25%).

Con dificultad: 73 habitantes (23%).

Bien: 70 habitantes (22%).

Con dificultad: 41 habitantes (12%).

Bien: 64 habitantes (20%).

Con dificultad: 39 habitantes (12%).

A la vista de esos datos, en ese periodo de cinco años el número de euskaldunes se incrementó en un punto. Y, en cuanto a la tipología de los hablantes tenemos los siguientes datos:

Tipología lingüística Mujeres Hombres Total
Euskaldun alfabetizado 31 33 64
Euskaldun parcialmente alfabetizado 6 6 12
Euskaldun no alfabetizado 1 2 3
Cuasi euskaldun alfabetizado 11 16 27
Cuasi euskaldun no alfabetizado 19 29 48
Cuasi euskaldun pasivo 0 0 0
Erdalduna 71 90 161
Lengua materna (Hasta los 3 años) Mujeres Hombres Total
Euskera 19 12 31
Castellano 109 156 265
Euskera y Castellano 11 8 19
Lengua más hablada en casa Mujeres Hombres Total
Euskera 8 10 18
Castellano 122 159 281
Euskera y Castellano 9 7 16

Resumiendo, en Odieta el euskera es minoritario (25%), y la proporción de euskaldunes entre mujeres y hombres es más o menos igual. Prácticamente todos los euskaldunes son alfabetizados, señal de que han aprendido en la escuela y euskaltegis, lo cual nos lleva a pensar que una gran mayoría ha aprendido y aprende euskera sólo en la escuela, y no en casa o en el barrio. Si observamos los datos del censo de 2001, ese presentimiento se confirma, pues no hay más que ver que en Odieta de las personas que tenían entonces entre 0 y 30 años, apenas encontramos nadie que haya recibido el euskera en casa como primera lengua. Por tanto, en Odieta la interrupción de la transmisión del euskera persiste todavía. En lo que se refiere a la escolarización, prácticamente todas las matriculaciónes se realizan en el modelo D, en el centro escolar de Larraintzar. (2*).

(1*): Fuente: “El euskera popular de los Valles de Ultzama, Anué, Atez, Basaburu Nagusia, Imotz, Odieta y Lantz“, de Orreaga Ibarra Murillo, profesora de la Universidad Pública de Navarra.- Año 1997-

(2*): Fuente: Mancomunidad de Euskara del Norte de Navarra.

Senderos de Odieta:

Anozibar (Tamaño 913Kb).

Erripa (Tamaño 878Kb).

Gaskue (Tamaño 880Kb).

Gelbentzu (Tamaño 878Kb).

Gendulain (Tamaño 889Kb).

Latasa (Tamaño 896Kb).

Ostitz (Tamaño 867Kb).

Ziaurritz (Tamaño 877Kb).

Leyendas:

La leyenda más popular de Odieta es la de las brujas de Anotzibar. Según Florencio Idoate en sus libros “Rincones de la historia de Navarra. Pamplona 1979”, la leyenda narra estos hechos:

“Corría el siglo XVI cuando Mari-Juana, soltera de más de cincuenta años; sus sobrinos Martinico y Miguelico de diez y siete años; Miguel Zubiri y Gracia, su mujer, de poco más de cuarenta años , fueron denunciados por sus vecinos. La acusación fue presentada ante la Corte Mayor por Don Pedro de Esain, abad de Ziaurritz y Anotzibar, en vista de las manifestaciones que le hiceron los padres de los muchachos y María de Larrainzar, su abuela, de que “una mala mujer las había estragado y hecho hechiceros a sus hijos y nietos”. Les acusaban de entrar volando en las casas de forma de perro, gato y otros animales. Estropeaban los campos, entraban en las iglesias y se burlaban de la Cruz y de los santos. Muchos terrenos sembrados de los vecinos se perdían por una enfermedad llamada “illiortia”, pero los terrenos de las brujas daban buenas cosechas.

Según decían, las brujas, también habían matado a un hombre, Pedro Miguel, cuando llegaba al pueblo una lluviosa tarde.

María de Larrainzar dijo que tres de sus niños se habían acostado por la noche perfectamente y para el mediodía siguiente habían fallecido. A la señora Gracia la acusaron de no ir a misa, pero la mujer llevaba enferma seis años. En la cama se enteró de que había sido embrujada.

El padre de Mari Juana llevó un cura para que le hiciera conjuros a su hijo. Después le regaló un jamón, pero cuando se marchaba hacia su casa se encontró con Mari Juana y sus amigas brujas. El cura se asustó y murió a los pocos días sin probar el jamón. Pero Mari Juana dijo lo siguiente: que aquel cura vaciaba la bolsa y la cocina de su padre y que por ello había muerto.

Mari Juana y Miguel fueron torturados en el potro y les aplicaron el tormento del fuego en un brasero, untándoles los pies con aceite hirviendo y arrancándoles así algunas confesiones vergonzosas. Gracia murio de debilidad en la cárcel, casi abandonada. Treinta y cinco años antes a las brujas de Esparza de Salazar les condenaron a un año de destierro. Para las de aquí, sin embargo no hubo ninguna compasión”.

Florencio Idoate termina su relato con una observación. “En los papeles del juicio aparecen algunas palabras en euskera: “illintia“, “enea aiz“, “enetako bear dun“. Este pueblo ha hablado en euskera hasta hace poco, pero quizás esas sean las únicas palabras que se escribieron en ese idioma. Mientras, en los dinteles de las puertas el castellano aparece en letras de piedra. Este ha sido nuestro comportamiento; hablar en euskera si, pero no escribir. Después nos preguntamos cual ha sido la razón del declive de nuestra lengua.

Cercano al pueblo se encuentra el manantial de Aingeru Iturri, del que se dice que su agua tiene propiedades curativas.

Romerías:

“Romería a San Urbano de Gaskue”:

Sin duda, la tradición más importante es la romería a la ermita de San Urbano. Aunque pertenece a Gaskue, San Urbano constituye el símbolo de identidad colectiva de los vecinos del Valle de Odieta como se refleja en la romería que se celebra el último domingo de mayo, aunque el día de San Urbano es el 25 de Mayo, día en el que se venera al santo con una misa en la ermita.

De acuerdo con la versión más aceptada, San Urbano, Papa y Mártir, padeció martirio en Roma el 25 de mayo del año 233, décimo del impero de Alejandro Severo, ya que si bien, este emperador no promovió persecución alguna contra la Iglesia, algunos de sus ministros cometieron actos puntuales contra la misma.

Su cuerpo insepulto, fue posteriormente recogido e inhumado en el cementerio de Pretextato, junto a la Via Apia.

Ignoramos la introducción de su culto en Navarra. Parece históricamente tardía, puesto que San Urbano no figura en el santoral hispano-romano y visigótico, ni tampoco en los pasionarios hispánicos de los siglos VII al XI.

De acuerdo con la leyenda fundacional, cerca de la ermita se encontraba un espino sobre el que, según la tradición, se apareció San Urbano. El presunto hecho milagroso tuvo lugar en tiempos lejanos e imprecisos, a instancias de un pastorcillo que le invocaba, y cuya pierna lisiada fue curada por el santo.

Tras otros favores de índole similar, los señores de Gaskue, sus criados y los vecinos del pueblo, hicieron el voto de acudir anualmente, el 25 de mayo al lugar de la aparición, erigiendo una ermita dedicada a la advocación a San Urbano. La creencia popular concede al Santo virtudes curativas sobre el reuma.

Se ignora el origen de esta ermita, debido en gran parte a la desaparición de los libros de su archivo.

Nos consta su existencia en 1813, año en la que fue saqueada por los franceses. Un minucioso inventario de la ermita data la reedificación a finales del siglo XVI.

La ermita actual es un edificio de grandes dimensiones, cuya obra de nueva planta se finalizó en 1905 dándole la actual forma de cruz latina.

El santuario tenía un ermitaño, habitualmente euskaldun, de acuerdo con las características lingüísticas de un área devocional preferentemente vascófona. Durante el año, su principal obligación era la de atender el mantenimiento de la ermita.

A partir del 16 de agosto y hasta la Cuaresma, el ermitaño recorría los pueblos postulando, con destino a las atenciones del santuario, lo hacía montando en una yegua y llevando en la alforja una capillita con la imagen de San Urbano. Por este motivo, también se le llamaba “Santero.”

La zona geográfica visitada por el ermitaño e imagen de San Urbano de Gaskue, es tan solo comparable por su magnitud con la que recorre San Miguel de Aralar. Una fuente documental cifra en 369, el número de pueblos visitados por el penúltimo ermitaño y sus dos predecesores.

En el pasado, la romería tenía lugar el 25 de Mayo, festividad de San Urbano. A diferencia de otras, próximas en el tiempo y en el espacio, la de San Urbano no implicaba peregrinación colectiva, salvo para los pueblos del Valle de Odieta.

El ámbito territorial de la romería de San Urbano llegó a superar los 1.200 kilómetros de superficie. LLegaban romeros de toda la Navarra Norte, la Sakana y la Cuenca, así como guipuzkoanos y sus inmediaciones.

Se celebraban hasta doce misas en latín, y el sermón en castellano, desde las seis de la mañana hasta el mediodía, y hasta 1973, se efectuó una procesión entorno a la ermita. Durante las misas se realizaban numerosas confesiones en euskera. Después de la comida, se iniciaban en la campa los primeros compases del ariñ-ariñ y la jota al son del acordeón y el txistu, así como se cantaban zortzikos en el euskera de la zona.

En la actualidad, y debido a la emigración rural hacia los núcleos industriales, así como el calendario que regula el trabajo en los mismos, han ocasionado el traslado de la romería del 25 de Mayo al último domingo de Mayo.

El día 25 suben hasta la ermita cerca de un centenar de personas devotas de pueblos del valle y zonas más lejanas a las que gusta mantener la tradición de visitar la ermita y asistir a la celebración de la Misa en honor al Santo, en su día.

Esta adecuación del calendario festivo al laboral posibilita la asistencia de los oriundos de la comarca, que residen fuera.

Para los vecinos de Odieta, con inclusión de los oriundos avencidados en otros lugares la asistencia a la romería forma parte de una estrategia para preservar su identidad privativa y algunos de ellos, como Ziaurritz y Erripa, acuden colectivamente a la romería.

Hoy en día la estructura de la fiesta poco ha cambiado. Las mañanas se siguen dedicando a la celebración de misas, pero ya no son en latín. Cada hora, desde las 9:00 hasta las 12:00 son en euskera y a las 13:00 en castellano (desde hace dos años las tres primeras en euskera y las dos últimas en castellano).

Después de la última misa, se realiza un acto de deporte rural y a continuación la gente se distribuye por la campa para comer y bailar al son del acordeón hasta bien entrada la tarde, que se efectúa el regreso a los lugares de origen.

Fuente: Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra. “Romería de San Urbano de Gaskue. Expresiones de religiosidad, sociabilidad y reproducción de identidades colectivas”.

José Ignacio Homobono. Profesor del Departamento de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales y de la Información. Universidad del País Vasco.

ODIETA, cada casa por su nombre.

Dudalarik zerbait pena zu
zaitut lagun lehena, ihes
leku hoberena. Zure
alderat inguratzen naiz
ahalik eta maizena. Munduko
leku maitena, zuri zor dautzut
naizena: izana eta izena.

Con este emotivo bertso expresaba el bertsolari bajo-navarro Xalbador lo que para él significaba su casa: IZANA ETA IZENA: EL SER Y EL NOMBRE.

En la sociedad vasca, la casa, desde siempre, ha tenido una gran importancia, ha sido algo más que una simple vivienda. “Es la base y el eje de la vida de sus habitantes; la casa y sus bienes (etxaldea) están por encima de todo lo demás, su conservación es el objetivo de las familias. No podemos decir que la casa nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a la casa, tiene su personalidad y su nombre y sus moradores lo adoptan”, dice Jesús Goldaratz, actual párroco de Santesteban (antes de Olagüe) y estudioso de estos temas.

Y una de las expresiones, viva todavía, de nuestra cultura vasca y de nuestra identidad como pueblo es la costumbre de poner nombre a las casas. Costumbre común en todo el Norte de Navarra, y por lo tanto también la encontramos en Odieta. Todas las casas de nuestros pueblos tienen nombre y muchos de ellos ya aparecen en documentos del siglo XVI.

En general, los nombres expresan las formas de vida y costumbres de los antepasados. Hacen referencia al propietario, a su oficio o al lugar donde están ubicadas.

En el año 2004, el Ayuntamiento de Odieta, tomó la iniciativa de rotular las fachadas de las casas con su nombre. De esta manera, se intenta recuperar el uso de nombrar la casa como identificación de sus habitantes y con ello evitar la pérdida de esta costumbre.

Esta iniciativa surgió a raíz de la elaboración de “El Plan de Acción Local hacia la sostenibilidad de los Valles Subcantábricos-Agenda 21”, donde se contempla, entre diversas líneas de trabajo, potenciar la identidad y cultura propia de los Valles Subcantábricos.

Se realizaron 47 rótulos en madera y 67 en forja, a criterios de los propietarios, y se instalaron en las fachadas de las casas de los ocho pueblos del valle.

Se intentó recoger los nombres originales de la forma más correcta posible y para ello se contó con la ayuda del historiador y experto en toponimia, Mikel Belasko.

El coste ha sido financiado por el Gobierno de Navarra, a través de la sección de Medio Ambiente Urbano del Departamento de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Vivienda.

Comer y dormir:

Dónde comer
nombre dirección teléfono fax dirección web
Dónde dormir
nombre

Casa Rural Bordaberri

dirección

C/ Santa Catalina nº 30-Ziaurritz

teléfono

948307449

639-931108

dirección web